Son las siete de la tarde, las seis de la tarde en Portugal.
Dice la leyenda que en Nueva Zelanda juegan al rugby hasta los mocosos de ambos sexos que todavía no han echado los dientes. Dice la leyenda que los neozelandeses tienen una especie de Rh especial que los predispone para ser los mejores, vamos que el gentilicio neozelandés cuando se habla de rugby, es poco más o menos que una etnia. De Australia podríamos decir tres cuartos de lo mismo y de tantos países que han sido colonizados, evangelizados o simplemente expoliados por los blancos llegados desde tierras remotas. No hagamos apología de nada y limitémonos a hablar de los All Blacks. Limitémonos a hablar y a disfrutar, porque realmente es un placer ver jugar a este equipo, que generación tras generación da la sensación de ser invencible. El sábado en Twickenham volvimos a disfrutar de una final de la copa del mundo de rugby, o de la final de la copa de Oceanía, porque en definitiva nuestros antípodas fueron protagonistas por partida doble. Nueva Zelanda y Australia, en la catedral se batieron en duelo ante millones de espectadores, ojalá sirva como acicate y le dé un empujón al rugby patrio, que falta le hace.
André Agassi poseedor de ocho grand slam de tenis y que fue número uno, se descolgó la semana pasada afirmando que odió el tenis desde el primer día que se puso a darle raquetazos a la pelotita y que fue su padre, su querido papá, quien le obligaba a entrenar. Él estaba en otra, pero su querido progenitor, pensaba por y para él y sabía lo que le convenía. El final de la historia demuestra que el padre tenía razón y que el bueno de André era un fuera de serie, pero el precio que pagó, a lo mejor se antojó un poco caro. No queremos ni imaginar, y más en estos tiempos que corren, la cantidad de chavales que andan como zorra por rastrojo, por culpa de unos papis que no han entendido o que no han conseguido desprenderse de su taras. El deporte debe ser divertido, con todas las connotaciones que ustedes quieran, pero divertido, si no, estamos hablando de otra cosa. A estos papis y mamis tan ambiciosos, desde esta modesta tribuna les recomendamos encarecidamente que dediquen todos sus esfuerzos a incitar a sus criaturas a imitar a gentes tan ejemplares como Blatter, Platini, Villar o Javier Tebas. Siempre correrán menos riesgos de lesionarse y su carrera deportiva durará cientos de años.
Martes 3 de noviembre. Están escuchando Radio Alma, la frecuencia mediterránea de Bruselas. Emitiendo desde el 101.9 de la FM. Corren días de Halloween para los anglosajones, o sea para todos nosotros. Comienza una nueva emisión de DEPORTE CON ALMA.