La historia de la Iglesia es considerada una disciplina teológica, es parte de la eclesiología. Una determinada comprensión de la Iglesia influye en la forma en que nos enfrentamos a lo que ha acontecido en ella; no solo que esos hechos pasados nos hacen elaborar un modelo de Iglesia; sino lo contrario: un elaborado modelo de Iglesia nos hace ver los hechos pasados.