Sin duda que Dios siempre ha querido hablar al ser humano y ha establecido diversos caminos para lograrlo.
Dios siempre ha querido y ha tomado la iniciativa de HABLAR al ser humano, no importa cuál sea su condición moral y espiritual.
El ser humano tiene una tendencia a concentrar su atención más en sí mismo que en desarrollar la capacidad que Dios le dio para hablar con Él.
El ser humano suele ser proclive a dejarse envolver por las voces que lo seducen al mal más que al bien.
Nada resulta más necesario a la vida del ser humano que escuchar la instrucción de su Creador, y sus únicos medios son aquellos que pueden surgir de la iniciativa de Dios.
Entonces, seguro que nos preguntaremos: ¿Cuáles son esos medios que Dios ha provisto para hablarnos? El presente sermón introduce la respuesta a esta pregunta.