Ciertamente en algunas circunstancias, debemos justificar nuestros actos; pero otra cosa es hacer de las excusas un hábito en el cual nos refugiamos para no atender la verdad y la responsabilidad. “Desde que se hicieron las excusas, nadie queda mal”. Anónimo.
Si quieres encontrar una excusa, ¡la encontrarás! Una vez que das la excusa, te darás cuenta que nada cambiará de tu realidad personal.
La excusa es el argumento usual para aquello que no queremos hacer o decir.
Este sermón trata respuestas alrededor de la pregunta: ¿Qué hacer con el hábito de dar excusas?