El delantero portugués volvió a ser decisivo. Primero contuvo el 0-1 con un remate de cabeza y en el periodo adicional evitó que la confrontación llegara a los penaltis al firmar el 2-2 y el 3-2 que daba la séptima clasificación seguida al Real Madrid para las semifinales y acababa con el sueño de remontada de un conjunto bávaro valiente, que hizo honor a su gloriosa historia y que tuvo a su merced a los de Zinedine Zidane casi todo el encuentro, hasta que Arturo Vidal fue expulsado a falta de siete minutos para el final.
El técnico francés se decantó por el hombre de moda, Isco Alarcón, para ocupar el hueco dejado por Gareth Bale, en tanto que Carlo Ancelotti, en su regreso al Bernabéu, optó por dar entrada a sus tres ‘tocados’, los zagueros Mats Hummels y Jerome Boateng y el atacante polaco Robert Lewandowski, la gran ausencia en la ida.