El desanimo es un obstáculo que afecta a nuestros pensamientos y sentimientos. Tolerar el desanimo lleva al ser humano a no ver salida a sus problema y perder la confianza en si mismo, en los demás y hasta en Dios.
Como vencer el desanimo
1. Céntrate en la recompensa que alcanzaras y no en las dificultades que tienes para alcanzarlo ( lee Heb 2, 2-4)
2. Cuando te falten fuerzas, no te desesperes ni te rindas. (lee Sal 42,6)
3. Detente, reorganiza el trabajo aprovechando lo que tienes a favor y sigue adelante. Recuerda que “afilar el cuchillo no es perder el tiempo” (lee Neh 4, 7-9)
4. Si te sientes amenazado, lleno de riesgos y peligros ten confianza y fe en la protección de Dios (Lee Sal23, Sal 27, Sal 121).
5. Ora, no temas desahogarte con Dios, llora, grita y clama. Dios Es tu amigo y quiere escucharte, planifica tu vida con él, recibirás su guía y fortaleza.
6. No culpes a los demás por tus problemas, asúmelos y resuélvelos con el Señor.