Poema de Dora María Espinosa Lobato es catedrática universitaria y abogada.
Éramos dos cuerpos andando por la vida,
sin conocernos pensábamos que existíamos,
Éramos dos almas solas,
que todos los días buscábamos encontrar,
besamos a personas desconocidas,
creímos que habíamos encontrado el amor,
éramos dos personas perdidas,
en este gran espacio del amor,
hasta que un día, el destino nos presentó
nada es casualidad, ahí justo ahí
nuestras miradas se cruzaron,
y no sé, ni por qué motivo, ni razón,
me fascinó todo tu esplendor,
Éramos personas que vivíamos sin sentido
hasta que un día confesamos quienes somos
Éramos perfectos desconocidos
y en un segundo
conocimos todo lo nuestro,
y de momento, rozaron nuestras manos
y el cuerpo se electrocutó,
¡ay!, éramos electricidad humana
andantes y sedientos de amor,
Ahora somos dos almas paralelas
que se encontraron y han fundado este amor,
ahora sólo existimos tu y yo amor
enamoradamente por siempre.