En México abundan las historias, las palabras y las voces de mujeres que ya no tienen miedo, mujeres que nos enseñan sobre la dignidad, sobre el amor a la tierra, sobre la resistencia. Ahí están, por ejemplo, las mujeres zapatistas que en enero de 1994 se levantaron en armas junto a sus compañeros, y que con su Ley Revolucionaria de Mujeres lograron el respeto a sus derechos y el mejoramiento de sus condiciones de vida. Ahí están las mujeres mazahuas que en 2004 formaron el Ejército Zapatista de Mujeres en Defensa del Agua, y armadas simbólicamente con palos protestaron por la carencia de agua en sus comunidades. Ahí están las mujeres de Cherán que en abril del 2011 detuvieron una camioneta que transportaban madera saqueada de los montes de esta comunidad, y que con este acto iniciaron una lucha que habría de llevar a Cherán a la construcción de su autonomía.
Ahí están las mujeres de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Policía Comunitaria de la Montaña y Costa Chica de Guerrero, que también son partícipes dentro de este sistema de seguridad comunitaria. Ahí están las mujeres de Atenco, que machete en mano al igual que sus compañeros, están defendido sus tierras de la amenaza de un nuevo Aeropuerto para la Ciudad de México. Ahí están las mujeres de Milpa Alta que en los años 70, cuando se pretendía despojar a su comunidad, se enfrentaron con cal y hierbas urticantes a policías y granaderos, y las mujeres milpaltenses que hoy, como brigadistas comunitarias, continúan defendiendo y cuidando sus montes comunales. Ahí están las mujeres de Tepoztlán luchando contra la ampliación de la autopista La Pera-Oacalco, las mujeres yaquis defendiendo sus ríos, y cientos de mujeres indígenas y no indígenas que a diario caminan el camino de la resistencia.
Hoy en “Voces y cantos de la tierra viva”, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, están con nosotros, precisamente, tres dignas mujeres que han luchado para defender su tierra, sus recursos naturales, su vida y la vida de sus hijos e hijas.
_Doña Fili, quien participo en la toma de tierras mas importante en los año 70 s, en la Colonia Santo Domingo , Coyoacán.
- María Concepción Robles Romero, comunera de Milpa Alta. En los años 70 y principios de los 80 del siglo pasado participó, junto a decenas de mujeres originarias de los nueve pueblos de Milpa Alta, en la lucha por la defensa de sus bosques comunales. Doña Conchita incluso fue encarcelada por haber defendido su tierra.
Doña Trini, originaria de San Salvador Atenco, Estado de México, lugar en donde las mujeres, machete en mano al igual que sus compañeros, defendieron sus tierras en 2001 y continúan defendiéndolas de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.