Vocación de Isaías se trata de una de las páginas más impresionantes y profundas del Antiguo Testamento. Se distingue de los demás relatos de vocación profética en que no se trata de una vocación, sino más bien de una legitimación de la misión profética. Isaías no es llamado, sino que se ofrece a sí mismo como instrumento en las manos de Dios.