Juan nos dice en este fragmento de su primera carta que “Dios es amor y que aquel que dice amar a Dios pero no ama a su hermano es un mentiroso”. También leeremos que “Dios es amor y el que permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él” lo que nos recuerda mucho algunos segmentos del amplio discurso eucarístico de Jesús en Cafarnaúm, precisamente del evangelio de Juan (Juan 6, 22 – 59).