Si muchas de las situaciones convulsas en los últimos tiempos, así como las políticas anticristianas y demoledoras de nuestra civilización se deben a que un número no pequeño de políticos o altos cargos (tanto de naciones como de organismos internacionales) pertenecen a sectas secretas como la masonería o RosaCruz (o son influenciados por colegas que sí lo son) qué dañino sería la pertenencia a algún grotto ultrasecreto del Sendero de la Mano Izquierda (denominación elegante de los adoradores del Diablo) posibilidad nada desdeñable pero mantenido en la Oscuridad por lo repugnante que significa para la imagen de un servidor del Estado.
En el audio se habla de internet o la música Black metal como caminos para contactar con los líderes sectarios, sin embargo para personalidades influyentes (que siempre son una pieza codiciada por las sectas) seguramente funciona el boca a boca de colegas que ya están introducidos (del mismo modo a como por ejemplo se adentran en la masonería).
Debemos conocer y denunciar este tipo de sectas que es con mucho el más peligroso y destructor del hombre y la vida.