Es un producto de ahorro a largo plazo cuyo fin principal es el de generar un ahorro del que disponer en la jubilación en forma de capital o de rentas.
Su funcionamiento está basado en aportaciones periódicas o puntuales, que son invertidas por los gestores del plan siguiendo unos criterios de rentabilidad y riesgo previamente establecidos en la política de inversión del plan.
Los puntos clave que todo inversor debe conocer antes de invertir en un plan son:
Rentabilidad
Comisiones
Liquidez
Fiscalidad