Los argentinos en muchas ocasiones nos hemos conformado con la mediocridad. Dice el columnista Luis Rizzo: "Los argentinos nos acostumbramos que lo peor es mejor que nada (un tren que tarda 24 horas o más para llegar a Tucumán, 7 horas a Rosario y casi 18 a Córdoba) o que lo regular es mejor que lo malo. Lo bueno es no perder lo poco que tenemos. Nos conformamos con el escaso mérito y la baja calidad