Los cinco elementos de esta teoría filosófica son madera, fuego , tierra, metal y agua. La teoría de los cinco elementos toma prestados los nombres y las características de estos fenómenos naturales y los traslada al universo entero, material y energético, como herramientas para explicar todo.
Así la madera es el elemento asociado con la primavera, con el despertar de las cosas, con la libertad, la expansión, la mañana, lo que tiende a llenar todo, la infancia, el viento, etc.
El fuego es la manifestación del verano, el calor, la exuberancia, la belleza, la unión, el rojo, lo que va hacia arriba, el medio día, la expresión más clara de lo yang, etc.
La tierra es la nutrición, la canícula, lo que ocurre después del medio día, los bienes materiales, el oro, la riqueza, lo que sostiene, lo que detiene, etc.
El metal es el elemento del otoño, lo que corta, el cielo claro, lo limpio, la claridad, lo que puede ser el fin y principio de las cosas.
El agua corresponde con la noche, el invierno, con lo que cae, lo frío, lo que va hacia abajo, el almacén, la expresión más elocuente de lo yin, etc.
La relación entre estos elementos tiene dos ciclos, el generativo (sheng) línea continua del gráfico y el dominativo (ke) línea discontinua del gráfico.