Nada que experimente es causado por algo fuera de mi.
Te pediría que cierres tus ojos sólo por un momento. Suelta toda tensión.
Toma una respiración profunda y céntrate. Abre tu corazón y siente la paz en ti.
Abréte a recibir el Flujo de la Vida, permite que la paz inunde tu corazón.?No analices las ideas, ni trates de entender. Siente como resuenan en ti.
Conforme el aliento sale de mi cuerpo, sostengo la idea de que no hay nada valioso a lo que valga la pena aferrarme, que me mantenga alejado de mi paz y felicidad.
En cada momento, no puedo ser víctima del mundo que veo y nada está fuera de mi.
Nada que experimento es causado por algo que esté fuera de mi.
Experimento sólo los efectos de mi propia elección. Mi propia mente. Mis ideas.
No es mi deseo hacer mi voluntad, sino la Voluntad que hace que todo sea Uno.
Por mí mismo, no hago nada. Pero la Vida hace todas las cosas a través de mí.
Sólo la Voluntad y el plan de Dios para la salvación puede funcionar para mi.
He hecho todo este sinsentido ahora debo deshacerlo.
Pero no tengo idea de cómo lo hice. Por lo tanto, me rindo a mi Maestro Interno.
No hay causas fuera de mente, es sólo una lección de perdón.