Decía Sigmund Freud que infancia es destino y a diario uno puede comprobar dicha afirmación. Actualmente, con todas las tecnologías y posibilidades a nuestro alrededor, es muy sencillo olvidar que nuestra generación se desarrolló y tuvo su primera infancia, en un entorno muy diferente al actual. Somos de cierta manera, animales educados para vivir en una época que ya no existe.
Todos guardamos en nuestra memoria momentos que fueron definitorios para nuestra vida adulta. Quizás algún hobbie, alguna predilección natural hacia algún deporte. Algún tema o área de interés que nos acompañaría hasta nuestro momento actual.
Este es uno de los míos. ¿Cuál es el tuyo?