Tan solo durante los últimos 5 días familias de jóvenes asesinados en la protesta social del 2018, familiares de los más de 114 presos y presas de conciencia, defensores y defensoras de derechos humanos, activistas azul y blanco, en diferentes ciudades del país fueron asediadas por efectivos policiales. En algunos casos las viviendas fueron allanadas en busca de las peligrosas calcomanías que demandan la liberación de todas las personas secuestradas por el régimen.