Ha sido una dura mañana... ¡pero aun queda la tarde!
Los desatrancadores van viendo cada vez mas clara la extraña urdimbre que se ha extendido en Meletes y ademas... ¡por fin van a cobrar trabajos! ¡Igual evitan que les partan las piernas!
Y, con la noche, quizas nuestros desatrancadores conozcan unas pocas caras de Meletes que aun no habían visto.