Si los espacios el orden es avasallado por el agobio.
Comentario sobre un capitulo del libro:
UN DIOS QUE NO DUERME
Un libro de Esther Ysern y Juan Luis Ysern
El Evangelio narra nuestras vidas; nosotros le ponemos nombres propios. Y es tan peligroso como un espejo. Y tan liberador como un abrazo.
Todas las historias de este libro son verdad. Todos sus personajes existen. Los nombres son y no son los que son, y he variado algunos datos para salvaguardar la intimidad de esas personas. En muchas ocasiones soy yo misma; ¿para qué negarlo?. Pero no hay ficción. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.
Creo en un Dios que no duerme. Un Dios que sigue saliendo sin descanso al encuentro del hombre hoy. Ésta es la Buena Noticia. Y por eso, las palabras que lo cuentan tienen la grandeza de la mayúscula que lleva la Palabra.