Me quedan cincuenta y nueve minutos para finalizar tu existencia, mi puño de acero –rancio y obtuso-se cierne sobre tu mandíbula.
Parapetas su significado entre las tenues horas de la noche y la tediosa singularidad de las mañanas. Tu mano extendida flotando en la nada apoyada en el abismo de un amor inmarcesible, la tristeza de las reflexiones cotidianas, la decadencia de unos labios huérfanos en el perfil inicuo de algún cuerpo inexperto.