GRUPO I - TEMA 7
EL SECTOR DE LAS INDUSTIAS EXTRACTIVAS. CARBÓN. OTROS
MINERALES ENERGÉTICOS. MINERALES METÁLICOS. MINERALES
INDUSTRIALES. ROCAS ORNAMENTALES. ÁRIDOS. OTROS
PRODUCTOS DE CANTERA. MINERÍA, USOS Y ASPECTOS
TECNOLÓGICOS Y MEDIOAMBIENTALES. EVOLUCIÓN HISTORICA.
ANÁLISIS SECTORIAL Y PERSPECTIVAS.
1. EL SECTOR DE LAS INDUSTIAS EXTRACTIVAS
El SECTOR DE LAS INDUSTRIAS EXTRACTIVAS comprende la investigación, extracción y
aprovechamiento de los yacimientos minerales y demás recursos geológicos. La técnica utilizada
para tal fin es la minería, que es la actividad industrial consistente en la extracción selectiva de
rocas y minerales existentes en la corteza terrestre, de forma que sea económicamente rentable,
ya sea mediante operaciones subterráneas o a cielo abierto, así como el tratamiento de las
sustancias minerales extraídas (trituración, separación por tamaños, lavado, concentración, etc.)
con el fin de acondicionarlas para su venta y futuras transformaciones.
La industria extractiva tiene un papel estratégico como suministrador de muchas de las materias
primas básicas para la industria, de tal forma que las dificultades en el suministro de estas
materias primas minerales afectan directamente al funcionamiento de la actividad económica. A
la hora de clasificarla podemos dividir la minería en función de los materiales a extraer y del uso
final que se da a los mismos de la siguiente forma:
- Minería energética: extrae productos destinados a la generación de energía (carbón,
petróleo, gas y uranio).
- Minería metálica: se ocupa de la extracción de minerales metálicos como materia prima
para la obtención de metales.
- Minería no metálica (o minerales industriales): incluyen una amplia gama de minerales
empleados como materia prima en multitud de industrias.
- Rocas ornamentales: piedras naturales seleccionadas y tratadas para ser utilizadas
como elementos nobles de construcción y ornamentación.
- Áridos y otros productos de cantera: orientada a la obtención de materiales de
construcción, caracterizada por el laboreo en canteras y graveras.
Respecto a la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE-2009) estas actividades
han de incluirse en la sección B de Industrias Extractivas. Las divisiones 05 y 06 corresponden a
la extracción de combustibles fósiles (carbón, lignito, petróleo, gas); mientras que las divisiones
07 y 08 atañen a los minerales metálicos, otros minerales y productos de cantera.
La diversidad geológica de España hace que en el territorio existan yacimientos de muy
diferentes rocas y minerales, lo que da lugar a una variada e importante producción minera. Esta
riqueza minera sitúa a España, dentro de la Unión Europea, como 2º-3er productor de mineral de
cobre, único productor de sepiolita, 1er productor de espato-flúor y de yeso (2º de Europa), 2º de
magnesita y de sales potásicas, y 6º de bentonita. La producción de roca ornamental es también
muy destacada, especialmente en el caso de la pizarra.
Los datos expuestos en el presente tema se han obtenido de la “Estadística Minera de España
(ESMIN) 2016”1, elaborada por el actual Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), salvo
1 https://energia.gob.es/mineria/Estadistica/Paginas/Consulta.aspx
los referidos a la a otros minerales energéticos que son obtenidos del “Informe Estadístico Anual
de 2017”2 elaborado por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos
(CORES).
2. CARBÓN
2.1. MINERÍA
La energía, y por tanto los recursos energéticos, son de gran importancia para la actividad
económica. Las aplicaciones más importantes del carbón son como combustible doméstico e
industrial, como reductor en la siderurgia, y como combustible en las centrales térmicas.
Si bien España cuenta con recursos de los principales minerales energéticos, sólo el carbón es
suficientemente significativo, siendo el mineral energético fundamental en la historia española.
Entre los períodos de depresión del sector del carbón, se han intercalado otros de fuerte
expansión que transformaron los núcleos mineros en oasis de inmigración de un mundo rural
que se despoblaba.
Las zonas mineras se denominan cuencas mineras, y en la actualidad existen en España 7
cuencas mineras, que se pueden agrupar como sigue:
Denominación Cuenca Provincia/Localidad Tipo
Asturias occidental Asturias
Hulla
y antracita
Asturias central Asturias
Norte de León León
León Bierzo-Villablino
Palencia Sabero-Guardo-Barruelo
Suroccidental Puertollano
Teruel-Mequinenza Teruel, Zaragoza, Lérida Hulla Subbituminosa
(Lignito negro)
2.2. PROBLEMÁTICA DEL SECTOR
Sin embargo la minería del carbón en España sufre de ciertos problemas que la hacen
difícilmente competitiva sin ayudas públicas. Los principales problemas a los que se enfrenta la
minería del carbón española se pueden resumir en los siguientes puntos:
1. Las características geológicas de los yacimientos de carbón; Las capas son de débil
potencia, muy plegadas, con fracturas y fallas, y de excesiva profundidad. Esto obliga a
una explotación mayoritariamente subterránea de difícil mecanizado, condiciones de
explotación desfavorables y baja productividad.
2. La baja calidad del carbón; El excesivo porcentaje de cenizas y azufre, y baja potencia
calorífica, implica que sea imprescindible someterlo a un proceso de lavado. Esto supone
la pérdida irremediable de una parte de la producción y un sensible incremento de los
costes.
Según los datos ofrecidos por el MITECO, con un total de 16 explotaciones abiertas, frente a las
21 de 2015, la producción de carbón en 2016 se situó en 1,8 millones de toneladas vendidas
con un valor de 83 millones de euros. El sector del carbón ha sufrido una disminución
2 https://www.cores.es/es/publicaciones/informe-estadistico-anual/informe-estadistico-anual-2017
significativa y constante de su tamaño durante las últimas tres décadas, pasando de los 45.000
empleos a finales de la década de los 80 a apenas 2.536 empleos en 2016, reduciéndose un
24% respecto 2015. En diciembre de 2016 cerró la última mina subterránea de hulla
subbituminosa y a partir de 2019 apenas un par de explotaciones permanecen abiertas.
3. OTROS MINERALES ENERGÉTICOS
Dentro de los minerales energéticos, además del carbón, se encuentran los siguientes:
a) Petróleo: En España no se dispone de reservas apreciables de petróleo y prácticamente se
importa todo el que se consume en el país.
Según los datos ofrecidos por CORES la producción en 2017 ha sido de 120.000 toneladas,
un 15% menos que el año 2016, cubriendo solamente el 0,21% de las necesidades
nacionales. La evolución de la producción interior de crudo ha sido decreciente en la última
década, salvo ligeros repuntes como en 2013 con la apertura de nuevos pozos en el
yacimiento de Montanazo-Lubina.
Actualmente el crudo en España se extrae de cinco yacimientos, que por orden de
producción son; Montanazo-Lubina, Casablanca (prorrogada a finales de 2018 la licencia de
explotación para otros diez años), Boquerón, Rodaballo, Viura y Ayoluengo. Los cuatro
primeros situados en la provincia de Tarragona y el último en la provincia de Burgos, siendo
este el primer yacimiento encontrado en España en 1964 y desde principios de 2019 sin
actividad.
b) Gas natural: Al igual que con el petróleo, en España no se dispone de reservas apreciables
de gas natural, importándose prácticamente todo el que se consume.
La producción de gas en España es muy reducida, a pesar del fuerte incremento producido
en 2015 con la apertura del pozo de Viura en La Rioja. La producción en 2017 ha sido de
400 GWh, un 35% menos que en 2016, cubriendo el 0,11% de las necesidades nacionales.
Actualmente el crudo en España se extrae de tres yacimientos, que por orden de producción
son Viura (La Rioja), Poseidón (Cádiz), Marismas (Sevilla), El Romeral (Sevilla),
adicionalmente se encuentra El Ruedo (Sevilla) con una producción nula.
c) Uranio: Actualmente la producción nacional es nula, con anterioridad, la extracción se
efectuaba en las explotaciones de Saelices y Ciudad Rodrigo (Salamanca) tratándose el
mineral en la planta de concentración anexa. Las actividades extractivas concluyeron en el
año 2000, no obstante, las tareas de cierre implicaron el aprovechamiento del uranio
contenido en las aguas de los diques y en la era de lixiviación estática de la planta de
concentración, operación que continuó hasta el 2002.
La única compañía productora era ENUSA Industrias Avanzadas S.A., perteneciente en un
60% a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y en el 40% restante al
Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), que
continua con la actividad de fabricación de combustible nuclear en su planta de Juzbado, en
Salamanca (a partir del mineral importado). El uranio importado procede en su mayoría de
Níger (35%), Rusia (25%), Australia (20%), Namibia (15%) y Uzbekistan (5%).
4. MINERALES METÁLICOS
La minería metálica en España está ligada a la denominada Faja Pirítica Ibérica, que se extiende
sobre una longitud de unos 250 km y una anchura de 35 km, desde la provincia de Sevilla hasta
la costa atlántica portuguesa, y presenta una acumulación de yacimientos en un limitado
espacio geográfico. Constituye una de las más interesantes provincias metalogenéticas del
mundo, tanto por la importancia actual de algunos de sus yacimientos minerales como por el
papel jugado en el pasado, en el suministro de azufre, metales base (cobre, plomo y cinc) y
preciosos (oro y plata).
El dinamismo de la minería metálica española y de los elementos que rodean esa actividad
industrial muestra un ejemplo de fortaleza. Ahora, con los precios de las materias primas
minerales en recesión, se abre un reto para la continuación de los proyectos en marcha y de
aquellos en las primeras fases del ciclo de vida.
Según los datos ofrecidos por el MITECO, el empleo generado en 2016 se sitúa en torno a los
4.400 trabajadores, cifra algo superior a 2015. El valor de la producción en 2016 alcanzó los
783 millones de euros. El desglose de dicho valor se representa en el siguiente gráfico:
Analizamos a continuación los subsectores más relevantes de la minería metálica en España:
• Cobre: La producción se fue reduciendo paulatinamente hasta desaparecer en 2002
debido al cierre de las Minas de Río Tinto (Huelva), recuperando su actividad en 2015.
Desde 2009 también se ha iniciado la producción en la explotación de Las Cruces en
Sevilla.
• Zinc: En ocasiones ligada a la producción de cobre y utilizado para galvanizar el hierro. La
producción finalizó en 2001 tras el cierre de las explotaciones de Boliden. En 2010 se
abrieron nuevas explotaciones.
• Plomo: Su extracción se ha realizado históricamente en Jaén (Linares y La Carolina), y en
Cantabria (Reocín), manteniéndose hasta 2003, y siempre ligado a la minería del cinc.
Después de 7 años sin producción, en 2010 comenzó la explotación de nuevos
emplazamientos.
• Wolframio: La automoción, las herramientas de corte y la electrónica son las principales
industrias utilizan el wolframio para aleaciones. En España destacaban las explotaciones
de Galicia, Extremadura, León y Salamanca (Barruecopardo y Los Santos), pero en 2014
el wolframio cayó a su precio más bajo en cuatro años afectando de forma considerable
la viabilidad de las explotaciones. Recientemente la mina de San Finx, en A Coruña, ha
retomado la actividad de extracción estaño-wolframio.
• Oro y plata: Hasta 1998 la mayor parte de la producción minera procedía casi
exclusivamente de los yacimientos de sulfuros complejos de la Faja Pirítica, en la
provincia de Huelva. El continuo descenso de la actividad minera en esta zona en los
años siguientes, condujo al cese total de la producción de oro a finales del año 2001. La
producción en Asturias se retomó en 2011 por la empresa canadiense Orvana Minerals
Corporation. Destaca la rea
• Níquel: Es de destacar el cierre de la extracción de níquel-cobre de Aguablanca se
encuentra en la provincia de Badajoz.
• También han sido de gran importancia para España en el pasado la minería de hierro y
mercurio, aunque actualmente se puede considerar agotada por diversos motivos. El
hierro debido al agotamiento de los recursos y la continua reducción de precios. Y el
mercurio debido a la aparición de nuevas tecnologías sustitutivas y el incremento de la
normativa de carácter medioambiental, unido a una mayor recuperación y reciclado del
mercurio. La producción minera de mercurio de las explotaciones Almadén (Ciudad Real),
finalizó su actividad en el año 2001.
5. MINERALES INDUSTRIALES
Los minerales no metálicos, o minerales industriales están, constituidos por un grupo muy
heterogéneo de rocas y minerales en cuanto a propiedades, características, usos y precios.
Aunque es complicado definirlos, se puede tomar como válida la definición contemplada en el
Glosario Internacional de Términos Geológicos, que las define como “cualquier roca, mineral o
sustancia que se presenta en la naturaleza y que posea un valor económico, excluyendo las
menas metálicas, los minerales energéticos y las gemas”.
El interés industrial de estos minerales se debe, fundamentalmente, a sus características físicas
y químicas, tan diversas que los hacen apropiados para su aplicación en multitud de sectores
industriales y procesos: abrasivos, agricultura, materiales de construcción, cerámica, química,
óptica, tratamiento de aguas, alimentación, vidrio, metalurgia, industrias del gas y del petróleo,
etc. Esto les confiere un gran campo de aplicación y una enorme versatilidad en la acomodación
a las exigencias de un mercado variable en su demanda.
España es uno de los países europeos mejor dotados de reservas de minerales industriales. El
valor de la producción en 2016 alcanzó 758 millones de euros, similar al año anterior. El
desglose de dicho valor se representa en el siguiente gráfico:
A continuación, se describen de forma básica los principales minerales industriales:
• Sal común: España es un importante productor, tanto a partir de salmueras naturales
(marinas y de interior) como de laboreo minero, de modo que se cubren las necesidades
de consumo interior y, además, permite mantener una destacada posición internacional
como país exportador, que supone alrededor del 25% de su producción. No en vano, es
el quinto productor de la UE, por detrás de Alemania, Francia, Reino Unido y Países
Bajos.
• Sulfato sódico: España es el único país de la UE productor de minerales de sulfato sódico
(glauberita y thenardita), utilizado para la fabricación de detergentes, pasta de papel o
vidrio. La producción proviene de la explotación de cuatro depósitos minerales situados
en Burgos, Madrid y Toledo, exportándose el 70 % de la producción.
• Cuarzo: Las reservas de sílice son abundantes, considerando distintas variedades y
purezas según aplicaciones, siendo el más valioso el cuarzo. Sus usos van desde la
fabricación del vidrio y cerámica hasta la obtención de silicio metal. Las zonas donde se
concentra la producción de cuarzo en España son Galicia, Castilla y León y Asturias,
principalmente. En torno al 35% de la producción de cuarzo se destina a la exportación.
• Sales potásicas: De gran importancia en la cuenca catalana, se emplean para
fertilizantes. En la actualidad es una minería en recesión, por dificultades técnicas que
impiden su laboreo y por agotamiento de los yacimientos.
• Arcillas especiales: La producción nacional de arcillas especiales (sepiolita, bentonita y
attapulgita) como absorbentes es muy importante, ya que se dispone de grandes
reservas en casi todo el territorio nacional, y explotaciones en Madrid, Toledo, Segovia y
Almería, lo que convierte a España en el principal productor de la UE. El principal
productor nacional de este tipo de arcillas es el Grupo TOLSA.
• Caolín: España es un importante productor de este tipo de arcillas, fundamentalmente
debido a la pujanza internacional de su sector cerámico, con explotaciones en Teruel,
Guadalajara y Lugo. Su importancia reside en la amplia utilización en cerámica
decorativa (loza), cerámica técnica (aislantes de porcelana, crisoles de fundición,
refractarios), cerámica sanitaria y también en baldosas cerámicas (pavimentos y
revestimientos).
• Magnesita: Se explota en zonas de Navarra y Lugo, de la que se exporta el 70%. Se
emplea principalmente en la fabricación de ladrillos y morteros refractarios, alimentación
animal, industria química, agricultura, y aplicaciones ambientales (tratamiento de aguas,
limpieza de gases embotellados).
6. ROCAS ORNAMENTALES
La roca ornamental se define como: “Aquella roca que, después de un proceso de elaboración,
es apta para ser utilizada como material noble de construcción, elemento de ornamentación,
arte funerario, y escultórico, objeto artístico y variado, conservando íntegramente su
composición, textura y características físico-químicas”.
Las rocas ornamentales son de mayor interés comercial, y por tanto económico, según sus
características de vistosidad, físico-mecánicas, y aptitud para el pulido. Según este criterio, las
rocas ornamentales de mayor interés son el granito, el mármol y la pizarra.
España es uno de los grandes países productores de piedra natural en las tres variedades de
productos mencionadas. Además, el comercio exterior de piedra ornamental y de cantera es muy
activo en todos sus componentes y en ambas direcciones. Este sector está muy vinculado al
sector de la construcción, por lo que la crisis de los últimos años le ha afectado de manera
importante.
El valor de la producción aumentó en el año 2016 respecto a 2015 un 10% hasta los 443
millones de euros. (Ver gráfico).
A continuación se describen las principales rocas ornamentales:
• Granito: El granito es toda roca ígnea que se explota en forma de bloques como
ornamentación, una vez transformados y elaborados mediante pulido, aserrado, labrado,
tallado, esculpido, etc. La producción en 2016 fue de 650.000 toneladas (+12%).
España ha sido tradicionalmente uno de los principales productores a nivel mundial, pero en
los últimos años se ha visto muy afectado por la crisis de la construcción. Su utilización es,
básicamente, para revestimientos interiores y exteriores, solados, escaleras, chimeneas,
revestimientos de baños, muebles y decoración. Existen hasta un total de 78 variedades. La
Comunidad Autónoma con mayor producción de granito es Galicia, alrededor del 70% del
total nacional, seguida a una distancia considerable por Extremadura, Madrid y Castilla y
León.
• Mármol: Grupo de rocas de composición calcárea (como calizas marmóreas, serpentinas,
dolomías, etc.). Al igual que el granito, tienen una extensa gama de aplicaciones en
revestimientos interiores y exteriores, pavimentos, artesanía, decoración, etc. La producción
en 2016 alcanzó las 718.000 toneladas (+19%).
España ha sido tradicionalmente uno de los principales productores a nivel mundial,
destacando como principales zonas productoras las provincias de Almería (Macael), Alicante
y Murcia existiendo hasta un total de 134 variedades distintas según las regiones. La
principal competencia a la producción española se encuentra en Italia.
• Pizarras: Son rocas generalmente de grano fino, cuya característica principal es la presencia
de planos de exfoliación muy desarrollados. Los usos más normales son como baldosas para
pavimentos y como placas para techar. Usos menos frecuentes son la mampostería,
decoración, mobiliario, chimeneas. España ha sido tradicionalmente uno de los principales
productores a nivel mundial, pero en los últimos años se ha visto muy afectado por la crisis
de la construcción. La producción en 2016 sumó 932.000 toneladas (+20%).
7. ÁRIDOS
Los productos de cantera son aquellos cuya explotación se produce en una cantera y que se
utilizan fundamentalmente en la industria de la construcción. Este epígrafe se centra en uno de
estos productos de cantera, los áridos.
Se denomina comúnmente árido a una serie de rocas que, tras un proceso de tratamiento
industrial (simple clasificación por tamaños en el caso de los áridos naturales, o trituración,
molienda y clasificación en el caso de los áridos de machaqueo), se emplean en la industria de
la construcción en múltiples aplicaciones, que van desde la elaboración, junto con un material
ligante, de hormigones, morteros y aglomerados asfálticos, hasta la construcción de bases y subbases
para carreteras, balastos y sub-balastos de ferrocarriles para las vías de ferrocarril, o
escolleras para la defensa y construcción de puertos marítimos.
Los áridos son, por lo tanto, básicos e imprescindibles en la construcción de edificaciones, obra
civil e infraestructuras de cualquier país y, por ello, un indicador muy preciso del estado de su
economía y de su desarrollo socioeconómico.
El árido debe ser, por los enormes volúmenes utilizados, un material barato y abundante,
precisando además que los yacimientos estén situados cerca de los centros de consumo. Por
otra parte, las características geológicas y litológicas de los yacimientos de áridos son muy
variables, lo que implica técnicas de explotación y procesos de transformación muy diversos.
Se trata del sector minero más importante, en producción, en valor de la misma y en empleo
generado a nivel nacional. Desde la perspectiva empresarial, es una actividad muy dispersa y
relativamente atomizada, lo que hace más compleja la problemática del sector, como
consecuencia de un excesivo número de empresas que, en ocasiones, no disponen de la
estructura empresarial y de la solidez técnica requerida para hacer frente a un correcto sistema
de explotación y restauración ambiental. Bien es cierto que, desde hace unos años, el sector se
va reordenando y existen ya, en el ámbito nacional, empresas con importantes producciones.
Las datos anuales publicados por la Asociación Nacional de Empresas Fabricantes de Áridos
(ANEFA), indican desde los años 2007 y 2008, una brusca caída en el consumo de áridos,
condicionada por la reducción de inversión en obra pública y en edificación residencial,
pasándose de los 486 millones de toneladas en 2007 a los 87 millones en 2014. Desde 2014
se ha experimentado un crecimiento paulatino en la producción hasta alcanzar los 111 millones
de toneladas en 2017.
8. OTROS PRODUCTOS DE CANTERA
Incluidos en los productos de canteras se encuentran, además de los áridos, el yeso, dolomías,
arcillas, cuarcitas, margas, y arenas y gravas.
El valor de la producción en 2016 ha experimentado una reducción del 5% situándose en 792
millones de euros. El desglose de dicho valor se representa en el siguiente gráfico:
Descripción de algunos subsectores:
• Yeso: España es, hoy en día, uno de los mayores productores mundiales de yeso tras
EEUU. En Europa, España es líder indiscutible de producción, consumo y el principal
exportador del continente.
El sector español del yeso está mayoritariamente en manos de empresas
multinacionales de matriz europea como British Plaster Board Gypsum Industries (BPB),
el principal productor español y europeo, que explota el yacimiento de Sorbas (Almería)
que es la cantera de yeso más grande de Europa y representa el 60% del total nacional.
El grupo industrial Uralita, con intereses en muchas ramas del prefabricado para la
construcción, comercializa la marca Pladur de prefabricados de yeso, de los que
actualmente se producen anualmente alrededor de 30 millones de m2.
Por otro lado, el sector yesero nacional cuenta con la Asociación Técnica y Empresarial
del Yeso (ATEDY), miembro de la federación europea Eurogypsum, que agrupa
actualmente a 15 países con objeto de promover el desarrollo de la industria del yeso a
escala europea.
En el año 2016 la producción alcanzó los 8,9 millones de toneladas (+20%).
• Dolomía: Es un mineral compuesto de carbonato de calcio y magnesio. Tiene
innumerables aplicaciones industriales, desde los áridos de machaqueo para
construcción (el 90% de la producción) hasta la industria química básica, fabricación de
cerámica, vidrio, pinturas, refractarios, como fundente siderúrgico y como corrector de
acidez de suelos agrícolas. La principal empresa es el CALCINOR (Guipúzcoa), el mayor
explotador de dolomía en España.
En el año 2016 la producción alcanzó los 6 millones de toneladas (-10%).
• Arcillas: Las arcillas rojas o comunes tienen aplicación fundamentalmente en la cerámica
industrial (pavimentos, revestimientos y cerámica estructural) y alfarería.
Las principales provincias productoras son Toledo, Barcelona y Valencia. Las arcillas
rojas para pavimentos y revestimientos cerámicos se extraen fundamentalmente en la
Comunidad Valenciana, aunque una pequeña proporción procede de Teruel.
En el año 2016 se registró una producción de 8,2 millones de toneladas (-4%).
9. MINERÍA, USOS Y ASPECTOS TECNOLÓGICOS Y MEDIOAMBIENTALES
Los múltiples usos de los minerales y sus características particulares hacen que sea
fundamental la adaptación del proceso de producción de forma específica. Concretamente es
importante tener en consideración:
• Las condiciones locales de deposición del yacimiento (las formas, las profundidades, la
disposición del yacimiento y las rocas que lo recubren; las distorsiones tectónicas; las
propiedades geomecánicas de las rocas).
• Peligros naturales durante cada una de las etapas del desarrollo de la mina (riesgos
hídricos, especialmente durante la excavación de los pozos; peligros de hundimiento;
peligros térmicos, especialmente en los puntos más profundos del yacimiento).
En general, los aspectos tecnológicos del ciclo de vida de una explotación minera se puede
resumir en los siguientes puntos:
• Exploración: Geología y evaluación de recursos; Diseño y planificación de mina; Gestión
de riesgos; Proceso legal y normativo.
• Pre-Factibilidad: Ingeniería de infraestructuras; Análisis de alternativas; Estudios de línea
base; Análisis de información geoespacial.
• Factibilidad: Estudios de impacto ambiental y social; Ingeniería geotécnica; Modelos de
calidad de aire y ruido; Comunicación estratégica y participación ciudadana; Plan de
compensación y pérdida de hábitat.
• Desarrollo y construcción: Permisos ambientales; Gestión de agua; Gestión de relaves y
desechos; Ensayos de lixiviación; Gestión de la construcción.
• Operación: Gestión de la construcción; Gestión de base de datos e información;
Monitoreo socioambiental.
• Cierre: Planificación de cierre y postcierre; Aseguramiento de calidad de las obras de
cierre de minas.
Por su elevado impacto en el medio, el sector de la minería presta una especial atención a las
tecnologías medioambientales y la sostenibilidad del proceso, con tecnologías como voladuras
con sistemas electrónicos para una mayor precisión, camiones de mayor volumen más seguros y
eficientes, control del polvo mediante polímeros o aceites, o biotecnología para la reparación y
regeneración de suelos.
Para su correcta aplicación, es importante tener un fuerte conocimiento científico de los
procesos y sus interrelaciones, técnicas apropiadas para resolver los problemas de forma
competitiva, adquisición de información y su puesta a disposición, marco normativo adecuado e
instituciones competentes, y la participación de todos los involucrados.
10. EVOLUCIÓN HISTÓRICA
Históricamente, se pueden determinar las siguientes etapas:
a) Periodo autárquico (1938-1958)
En los años de la posguerra, con escasez de recursos y aislamiento internacional, se primó el
resurgimiento industrial, el autoabastecimiento y las exigencias de la defensa nacional, sobre el
eje de la Ley de Protección y Defensa de la Industria de 1939.
En 1941 se crea el Consejo Ordenador de Minerales Especiales de Interés Militar (COMEIM), con
el fin de clasificar, reconocer y explorar las minas declaradas de interés para la defensa
nacional, y de ordenar la distribución o destino de los productos obtenidos. Con posterioridad
sus competencias fueron transferidas al Instituto Nacional de Industria (INI).
Uno de los mayores problemas de la autarquía era el déficit energético. El gobierno consideró
prioritario el sector del carbón, de modo que la política estatal se concentró en la producción de
carbón, y más adelante en el desarrollo hidroeléctrico y nuclear. Con objeto de contribuir a
estabilizar el suministro de electricidad, se construyeron centrales térmicas abastecidas con
carbón nacional, lo que requirió intensificar la actividad minera de su explotación. El sector del
carbón impulsó todas las cuencas mineras, generando empleo y salarios esenciales para dichas
regiones.
Otro de los sectores más favorecidos fue la metalurgia vasca, ya que era una pieza clave para el
ejército y el desarrollo del ferrocarril, de modo que la industria extractiva del carbón y el acero se
vieron también favorecidas.
b) Plan de Estabilización y Desarrollismo (1959 -1972)
Tras el inicio aperturista iniciado en 1959 con el Plan de Estabilización en el ámbito económico y
comercial, los años 60 y parte de los 70 se caracterizaron por la etapa desarrollista y la
planificación indicativa. En 1963 se aprueba la Ley de Industrias de Interés Preferente y los
Planes de Desarrollo Económico y Social.
El sector minero fue tratado por primera vez en el "II Plan de Desarrollo", que concedía especial
atención a los recursos naturales mediante la elaboración de un Programa Nacional de
Investigación Minera, que junto con sucesivos Programas se convirtió en el "Plan Nacional de la
Minería", aprobado en 1971.
En este período se pusieron en marcha varios yacimientos de petróleo y gas, como el de petróleo
en Ayoluengo (Burgos, 1964) y los posteriores en el mar Mediterráneo, Golfo de Valencia, mar
Cantábrico, Valle del Guadalquivir y Golfo de Cádiz.
En el año 1954 la Junta de Energía Nuclear (CIEMAT en la actualidad) comenzó la tarea de
explorar e investigar minerales de uranio en el territorio nacional, a las que se unió la Empresa
Nacional del Uranio, S.A. (ENUSA) desde su fundación en 1972.
c) Crisis de las materias primas (1973- 1985)
Simultáneamente a la aprobación de la Ley 22/1973 de Minas, surgió la “Crisis mundial del
petróleo”. A finales de 1973, los países productores de la OPEP decidieron utilizar el petróleo
como herramienta de presión ante el conflicto de Israel con Siria y Egipto, el resultado fue el
aumento de precios y la limitación de la producción. Entre las medidas desarrolladas ante esta
nueva situación se aprueba la Ley 6/1977 de Fomento de la Minería, para impulsar el sector de
la minería.
En 1979 se produce la denominada “segunda crisis del petróleo”, ante la aparición de la
revolución iraní y la guerra Irán-Irak, generando un nuevo aumento en el precio del petróleo. Esta
situación obligó al Gobierno a adoptar la Ley 54/1980 de Modificación de la Ley de Minas, para
facilitar el acceso administrativo a la explotación de los recursos energéticos.
Las medidas puestas en marcha por los países desarrollados para hacer frente a la crisis
energética del año 1973, se basaban principalmente en la sustitución de los derivados del
petróleo por otras fuentes energéticas. Esta crisis mundial de la energía determinó una rápida
expansión del carbón, que prácticamente llegó a duplicarse, permitiendo el sostenimiento del
empleo y resultando el elemento central de la economía en las cuencas mineras.
En esta evolución tuvo especial incidencia el desarrollo experimentado por la minería a cielo
abierto que aportaba el 6% de los suministros de carbón en 1975 y superó el 60% en el año
1987. Otro aspecto importante en la evolución del empleo de carbón en las centrales
termoeléctricas españolas fue la creación de fuertes “stocks” de mineral en dichas centrales
para solucionar los desequilibrios entre oferta y demanda que se registraron en la fase previa a
la entrada en servicio grupos termoeléctrico (pasando de una producción para centrales
térmicas de 9,5Mt en 1975 a 38Mt en 1987).
d) Ingreso en la UE (1986…)
Minería del carbón: La adhesión de España a la CEE en 1986 obligó a liberalizar el precio del
carbón, intervenido hasta ese momento. El comercio de carbón ha estado regulado desde 1986
por el Tratado CECA, que prohíbe todo tipo de ayudas al carbón y al acero. Sin embargo, a través
de las Decisiones de la Comisión, se han ido permitiendo ayudas al sector del carbón bajo
determinadas condiciones. Las ayudas al carbón se han visto reducidas gradualmente, y una
gran parte de las cuencas mineras, afectadas por el declive del sector, se han encontrado ante
la necesidad de enfrentarse a un proceso de diversificación de elevado coste y enormes
dificultades sociales. En este sentido se pusieron en marcha planes estatales aplicados
sucesivamente desde el año 1992, con el objeto de conseguir el reordenamiento de la minería
del carbón y el desarrollo alternativo de las comarcas mineras.
Tras la finalización del tratado CECA en julio de 2002, el marco en el que se ha desarrollado el
funcionamiento y la reestructuración de la minería del carbón es el Reglamento (CE) nº
1407/2002 del Consejo, sobre ayudas estatales a la industria del carbón. Al amparo de este
marco normativo se puso en marcha el Plan Nacional de Reserva Estratégica de Carbón 2006-
2012, y Nuevo Modelo de Desarrollo Integral y Sostenible de las Comarcas Mineras, con el
objeto de mantener una determinada producción de carbón autóctono que permitiera garantizar
el acceso a las reservas y atenuar el impacto que produce la pérdida de puestos de trabajo en el
sector.
El actual marco de ayudas se establece en la Decisión del Consejo, de 10 de diciembre de 2010,
relativa a las ayudas estatales destinadas a facilitar el cierre de minas no competitivas, un
nuevo marco para las ayudas destinadas específicamente a cubrir las pérdidas de la producción
corriente de unidades de producción incluidas en el Plan de Cierre del Reino de España. La
Decisión limita la concesión de ayudas exclusivamente a la producción corriente de unidades
cuyo cierre esté planificado irrevocablemente en el Plan de Cierre (fecha límite 31 de diciembre
de 2018), aquellas que decidan continuar explotando después de dicha fecha deberán devolver
las ayudas recibidas.
Esta Decisión ha determinado la evolución del sector del carbón, materializándose a nivel
nacional en el Plan de Cierre del Reino de España y el Marco de Actuación para la minería del
carbón y las cuencas mineras en el periodo 2013-2018, donde se incluyeron 15 explotaciones a
las que se les establecía una senda decreciente de ayudas para la producción de carbón
autóctono, que son concretadas en disposiciones normativas que se aprueban anualmente, bajo
la condición de cerrar finalizado el periodo.
El importe total de la ayuda asciende a 2.128,5 millones de euros, para cubrir tanto las pérdidas
de producción como los costes excepcionales. Únicamente dos explotaciones han declarado su
intención de continuar en activo y están explorando mecanismos para efectuar el reembolso que
exige la UE.
Por este motivo, se aprueba el Real Decreto-ley 25/2018 de medidas urgentes para una
transición justa de la minería del carbón y el desarrollo sostenible de las comarcas mineras,
donde se formaliza el Acuerdo Marco firmado entre el Gobierno, los sindicatos y la patronal de
empresarios de minas de carbón que contempla prejubilaciones y bajas incentivadas para los
trabajadores de las empresas mineras que deban cerrar, y determina cuantías en 2019
destinadas a las políticas de transición justa y de lucha contra el cambio climático
En este ámbito, cabe mencionar la actividad desarrollada por el Instituto para la
Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras
(IRMC), Organismo Autónomo adscrito al MITECO, encargado de:
• Ejecutar la política de reestructuración de la minería del carbón.
• Desarrollar y ejecutar medidas que fomenten el desarrollo económico de aquellas zonas
consideradas municipios mineros del carbón.
• Gestionar el régimen de ayudas para la minería del carbón y el desarrollo alternativo de
las zonas mineras.
Otros sectores mineros: Por otro lado, el resto de la minería ha evolucionado estrechamente
ligada a la propia evolución económica y competencia internacional. Así durante el periodo de
mayor crecimiento económico, el sector minero como fuente de materia prima, vivió un aumento
generalizado de la producción especialmente en los productos de cantera asociados a la
construcción. Con la reciente crisis económica iniciada en 2008 el sector de la minería ha
sufrido un fuerte descenso de la producción, la cual se empieza a recuperar ligeramente a pesar
de la fuerte competencia internacional y los bajos precios de las materias primas.
Igualmente, cabe mencionar la evolución realizada en el sector minero en su conjunto el ámbito
de la protección medioambiental, la gestión de los residuos mineros y la seguridad minera.
11. ANÁLISIS SECTORIAL Y PERSPECTIVAS
11.1. ANALISIS SECTORIAL
Según los últimos datos publicados por el MITECO en el informe “Estadística Minera Anual de
España 2016”, la producción minera española alcanzó en 2016, los 2.890 M€, ligeramente
inferior a la de 2015, pero que supone una importante reducción acumulada desde el valor de
4.500 M€ registrado en 2007.
Pese al descenso global, salvo en el caso de la minería energética, el resto de la producción
minera ha mejorado, manteniendo la ligera tendencia al alza de los últimos años. El desglose del
valor de la producción vendible en función de los distintos sectores resulta representado en la
siguiente gráfica:
El número de personas empleadas y número de explotaciones también ha disminuido en los
últimos años. Así, en 2016 el sector ha empleado directamente a 29.000 personas (44.000
personas en 2006) en un total de 2.807 explotaciones activas (4.292 en 2006),
de las cuales el 42% de los empleos y el 73% las explotaciones corresponden a
la extracción de productos de cantera, con gran variedad en el tamaño empresarial. Es de
destacar la importancia local de algunas extracciones mineras para la economía de las
comarcas de ciertas regiones.
El agotamiento de yacimientos explotables de forma rentable y la crisis de los últimos años que
ha afectado especialmente al sector de la construcción, han marcado la evolución del sector de
los últimos años con una importante reducción de la facturación, el empleo, y el número de
explotaciones en operación.
España es un país exportador de rocas y algunos minerales industriales, e importador de
minerales metálicos y energéticos.
Por CCAA destaca la producción en Andalucía, seguida de Cataluña, Castilla y León, y Galicia, tal
y como se muestra en la siguiente figura:
11.2. PERSPECTIVAS
a) Minerales energéticos
El desarrollo del carbón está plenamente condicionado por el Marco de Actuación para la
Minería del Carbón y las Comarcas Mineras en el período 2013-2018, con las siguientes
producciones orientativas:
Como consecuencia de este plan, en 2019 no queda abierta ninguna mina de carbón deficitaria,
manteniéndose en explotación principalmente minas a cielo abierto. Por su parte, las
posibilidades de las instalaciones mineras ya cerradas son de lo más diversas, desde su
aprovechamiento turístico hasta su utilización para proyectos de agroalimentación.
Respecto al petróleo y gas natural, el elemento más relevante que puede transformar el sector
es la técnica de fracturación hidráulica “fracking”, que podría ser un impulso definitivo al sector
en España. Sin embargo estas técnicas están teniendo una fuerte contestación social por el
posible impacto medioambiental que pueden generar.
Respecto al uranio, existen perspectivas de reactivación de este subsector, con varios proyectos
en distintas fases de la empresa australiana Berkeley Resources, en las provincias de
Salamanca, Cáceres, Badajoz y Ciudad Real.
Esto, unido al incremento sostenido en los últimos años del precio del uranio en los mercados de
materias primas y el anuncio de la construcción de centrales nucleares en diversos países
emergentes configuran un futuro prometedor para este mineral.
b) Minería metálica
Su futuro se vincula más a criterios económicos que técnicos, puesto que es la cotización de los
metales la que determina el interés en yacimientos dando lugar a explotaciones de manera
cíclica.
Estos criterios hacen que hoy en día las explotaciones más rentables sean las de los minerales
con precios elevados como el cobre, cinc, níquel, oro y plata. Cabe vislumbrar cierto auge en el
sector, vinculado al resurgir de las minerías de cobre y oro.
Debido al alza en la cotización del cobre y el cinc, fruto de economías emergentes como China
(grandes demandantes de materia prima metálica), se han reabierto minas en la Faja Pirítica
para aprovechamiento de este mineral. Los metales preciosos han iniciado una clara
recuperación, en tanto que los metales básicos mantienen tendencia ligeramente negativa o
estancada lo que puede comprometer las perspectivas de apertura de otras minas.
c) Minería no metálica
Los minerales industriales requieren una mayor complejidad de comercialización, de ahí la
importancia de la normalización, puesto que hoy en día no se puede comprar ni vender sin
determinar qué calidad se compra. También son importantes los aspectos relacionados con la
I+D y la aparición de nuevas tecnologías, orientadas a encontrar nuevas propiedades y
aplicaciones, minimizar el impacto ambiental y los costes de producción.
d) Rocas ornamentales, áridos y otros productos de cantera
Su evolución está íntimamente relacionada con la evolución de la obra pública y la edificación, y
tras las grandes caídas de estos sectores en los últimos años, se prevé un ligero crecimiento en
el futuro próximo.
Desde el punto de vista general, el estudio “Monitoreo de las tendencias 2018. Los 10
principales temas que forjarán la minería en el año venidero”3 menciona que los retos del sector
de la minería son:
1) Fomentar las herramientas digitales para el manejo de los datos.
2) Superar las barreras de la innovación.
3) La gestión del talento digital.
4) Mejorar la imagen de la minería.
5) Obtener resultados sociales medibles para todas las partes interesadas.
6) Búsqueda de soluciones sostenibles para la gestión del agua.
7) Cambio de expectativa de los accionistas hacia una mayor responsabilidad.
8) Equilibrio entre precaución y ambición respecto a las reservas mineras.
9) Nuevas habilidades para impulsar la transformación.
10) Predecir los materiales del futuro.