—Yo arranqué en 1946 como aspirante a reportero en Télam, que estaba en Esmeralda 433, llevaba papeles, atendía los teléfonos, lo que se aprendía en las redacciones. En 1947 necesitaban un cronista que ayude al acreditado en Casa Rosada, con Willy Nap. Y me mandaron a ayudarlo.