Tras el éxito de la última misión en Hungría llegan días de forzosa inactividad, que cada uno de los tripulantes del Destino aprovecha para dedicarse a sus asuntos. Unos se entrenan, de las más variadas formas. Otros indagan en la Biblioteca o aprovechan para «reparar» los desgastes físicos. Y otros se resignan muy a duras penas hasta que el barco decida emprender nuevos planes.