El vals del obrero es el segundo álbum del grupo español Ska-P. Es, posiblemente, el disco más conocido del grupo madrileño, del que además han salido sus dos grandes éxitos, "El vals del obrero" y, sobre todo, "Cannabis", la canción con la que saltaron definitivamente a la fama. Los latiguillos de estas dos canciones hacen que mucha gente las conozca como "Resistencia", "Somos la revolución" y "Legalización" respectivamente, en lugar de por sus nombres originales.
En este disco continúan en su línea de denuncia ante las injusticias, especialmente las que observan en España, que queda retratada a modo de mofa en "Ñapa es" (Es-pa-ña leída al revés). Nuevos temas que aparecen por primera vez en sus líricas son la religión, tanto la católica como las sectas, la experimentación con animales, el imperialismo estadounidense, el anticapitalismo y la legalización de la marihuana.