Martin Hayrapetyan y yo, ilustres filologos e incluso amigos, nos juntamos en los Jardines a escuchar las campanas y a tomar unas cervezas con la excusa de debatir sobre nuestras visiones del futuro (a lo Rappel). Aunque ya se sabe que las conversaciones entre colegas a veces se pierden entre un mar de temas, parece que en esta primera parte...