Solo podemos controlar nuestros pensamientos y nuestras emociones, así como nuestra conducta. Pero la realidad no se puede controlar.
Lo que está dentro de ti es lo único que puedes modificar.
Si controlamos nuestra mente de acuerdo a la serenidad, todo está bien pase lo que pase fuera.
Los asuntos de los demás no te deben alterar.