Es uno de los periodistas más reputados del país y ha estado ejerciendo ese oficio de forma ininterrumpida desde 1992. Su columna en la revista Semana es un referente, tanto para quienes lo apreciamos como para aquellos que critican o detestan su labor. Es un ejemplo de periodismo de investigación con trabajos bien documentados que, usualmente, enfrentan la rabia, las reacciones judiciales y, en algunos casos, las amenazas y hostigamientos de quienes son objeto de sus denuncias.