Debo de confesarles que no puedo evitar pensar que extrañar a alguien puede sé más que solo querer la presencia física de alguien en la misma habitación que tú. En este momento, echo de menos a alguien. Y no solo quiero que estén aquí. No quiero volver a perderlos nunca más. No porque no quiera pensar en ellos, sino porque no quiero que me den una razón para echarlos de menos.