El duelo evoluciona a través de diferentes fases, que son normales y ocurren cuando se produce una pérdida significativa para la persona. Estas fases son:
1. Negación: falta de consciencia sobre lo que ha ocurrido.
2. Enfado: reacción de disconformidad con lo que ha pasado.
3. Tristeza: sentimiento real de pérdida.
4. Aceptación: asimilación de lo que ha ocurrido dejando atrás las fases anteriores, orientándonos a la acción.
Todas las fases pueden variar en tiempo e intensidad, mezclarse e incluso cambiar de orden, pero todo proceso de duelo termina con la aceptación.