Damos comienzo a Génesis 29 de este libro maravilloso. Quisiéramos escribir las palabras que se encuentran en Gálatas 6: 7 y 8, donde dice: No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Comenzando con este capítulo, veremos que Jacob empieza a segar la cosecha de su maldad. El pasaje en Gálatas está escrito primeramente a los cristianos, pero declara una ley universal de Dios para todas las edades.