El Señor ahora, vuelve la espalda a la nación de Israel y ya no le presenta más el reino a Israel. Ahora está en camino a la cruz y su invitación es al individuo, sin importarle su raza, credo o nacionalidad. Escuche usted la lectura de los versículos 28 al 30 de Mateo, capítulo 11: 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. (Mat. 11:28-30)