Estámos hablando sobre Juan el Bautista. dice Mateo 3:3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas. Estas son las palabras que encontramos en Isaías 40:3. Era una voz clamando en el desierto. Eso es todo lo que Juan el Bautista afirma de sí mismo. Ahora, el dice en Mateo 3:4 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus
lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. Es un individuo raro, ¿no le parece? Come una dieta muy extraña y tiene un modo de vestir igualmente extraordinario. No nos gusta decirlo, pero en el día de hoy, Juan sin duda calificaría
en su aspecto al apodo de un inconforme, un revolucionario.