Estábamos hablando de la oración, y el Señor se refirió a aquellos que les gusta orar en público en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres. Y dijo que los que eso hacen, ya tienen su recompensa. Decíamos que estas palabras no son una exageración en ninguna manera. Mencionamos que aun hoy hay algunos judíos ortodoxos que se les ve parados o caminando, llevando el chal de oración y leyendo oraciones.