Valentín no se atreve a preguntarle a Gabriela si quiere ser su amiga. Pero todo cambia después de hacer una excursión con el cole a El Museo del Silencio. ¿Qué se guardará ahí? El silencio no se puede ver, no se puede escuchar, no huele a nada. Tampoco se pueden reunir distintos tipos de silencio ni, mucho menos, meterlos dentro de las vitrinas. Un cuento sobre la importancia de la comunicación y expresar los sentimientos.