La muerte es la experiencia final de todos los organismos vivientes, aunque se puede producir más temprana o más tardíamente. En ocasiones se debe a accidentes vitales (encuentros con depredadores, participación en desastres naturales) y en otros a simplemente la enfermedad y el desgaste.
Es tan universal que la tomamos por metáfora también del fin de las cosas: la muerte de un imperio, la muerte de la civilización, la muerte del Sol. La muerte, vista así, no es otra cosa que el final, el término