Para el taller de lectura de hoy, el Dr. Ángel Martínez ha invitado a: Remigio Crespo Toral. Nació en la ciudad de Cuenca, provincia del Azuay, en las convulsas circunstancias prebélicas de la guerra civil, el 4 de agosto de 1860. Realizó sus estudios primarios en el Colegio Seminario de San Luis. Así, lo refirió en sus iniciales obras, tales como la Leyenda de Hernán, en donde manifestaba que: “Estudiar y saber fue toda el ansia / De esos años de prueba” y Apuntes Autobiográficos. Sus primeros escritos son fruto de su consolidada formación humanística y clásica, donde predominan las traducciones de autores como: Cicerón, Cornelio Nepote, Salustio, Catulo y Ovidio, cuyo conocimiento le permitió la intervención en los Actos Literarios de Cuenca en 1874 y 1875. Estudió Derecho en la Universidad de Cuenca de la que llegaría a ser su rector. Diputado por la provincia del Azuay en 1898, sería cónsul en Chile en 1899, para otra vez, ser nombrado nuevamente diputado en la Asamblea de Quito en el bienio de 1903-1904. Sobre la presencia de las lecturas clásicas, su romanticismo adquirió profundos tintes de religiosidad. Su concepción filosófica quedó manifiesta antes de su muerte el 8 de agosto de 1939 al escribir en su Diario: “Todo pasa en este mundo, hasta lo único al parecer inmortal: el dolor. Todo pasa y sólo queda en pie la inmutable soberanía del olvido”. #UTPLee