El principio de esta bienaventuranza es muy simple, ya que se relaciona con la respuesta de Dios a nuestro arrepentimiento. Dios nos tata con compasión y espera que nosotros tratemos a los demás de la misma forma (Mateo 7:12).
El Nuevo Testamento nos recuerda la importancia de hacer con los demás como queremos que hagan con nosotros, esto incluye cada faceta de nuestra vida, perdonar como Dios nos perdonó, amar como Dios nos amó, ser compasivos como Dios es compasivo con nosotros.