Este corto cuento nos hace ver lo importante que es cuidar del que nos está cuidando.
En cuantas ocasiones reprochamos sin valorar el esfuerzo de los que nos cuidan.
Reflexionemos:
¿Le doy valor al esfuerzo de los que me cuidan?
¿Me dejo mimar y querer?
¿Estoy dispuesto a defender a los que viven conmigo o seré un ser desagradecido?
“Sólo el que es capaz de recibir con alegría sabrá respetar al que nos regala su tiempo”
Jesús Arias