Todos hemos oído hablar del famoso Rey Midas, y sin embargo creo que aún no hemos aprendido la lección que nos enseña este cuento.
El dinero es necesario para poder vivir, pero en ocasiones olvidamos que lo que realmente enriquece nuestras vidas son las bellas acciones que realizamos cada día.
“Un corazón de oro es un corazón endurecido”
Jesús Arias