Todos los meses mandamos una newsletter a nuestros pacientes, el objetivo es ampliar lo que no podemos abarcar en las sesiones pero que también es tremendamente interesante.
Llego la newsletter de Julio y teníamos claro que queríamos hablar sobre el verano. Sobre lo que fue y dejó de ser. Sobre lo que significaba y dejó de significar. No sabíamos cómo hacerlo, no sabíamos cómo abrir esta reflexión y levantar estas preguntas y fue entonces cuando nos vimos inmersas en una de esas noches de verano con unos buenos amigos y una buena conversación. Esto fue lo que hizo falta para darle forma a Bea, a Victor y a un piso de 42 metros. Bienvenidos al cuento de verano mandarina. Ojalá se os meta un poco dentro del cuerpo. Que lo disfrutéis. Nos vemos en Septiembre.
Qué vivan los pucheros.