“…Si la experiencia confirma mi pintura de los tiempos actuales, debemos concluir que todo intento de modificar el Estado y toda esperanza puesta en tal modificación son extemporáneos y quiméricos, y lo seguirán siendo mientras esa división interior en el hombre no haya desaparecido y su naturaleza no esté lo bastante desenvuelta para ser ella la artista de esa nueva obra y garantizar la realidad de las creaciones políticas pensadas por la razón”.