“El primero de estos impulsos al que daré el nombre de sensible, parte de la existencia física del hombre o su naturaleza sensible y se ocupa de situarlo dentro de las limitaciones del tiempo y tornarlo materia…”
“El segundo de estos impulsos, que puede recibir el nombre de formal, parte de la existencia absoluta del hombre o su naturaleza racional y se propone introducir armonía en la diversidad de sus apariencias externas y afirma su persona frente a los cambios de estado”.