“No se desenvolverá el germen de la belleza allí donde el hombre se oculte, troglodita, en las cuevas del monte, eternamente aislado, sin encontrar nunca la humanidad fuera de sí; tampoco allí donde la vida nómada le obligue a moverse con grandes rebaños humanos y a ser eternamente número, sin encontrar nunca la humanidad en sí”.