Como si fuera poco, El 14 de diciembre de 2020, las autoridades del Reino Unido informaron a la Organización Mundial de la salud de que se había identificado una nueva cepa variante del SARS-CoV-2 mediante secuenciación genómica viral. Esta variante se denomina SARS-CoV-2 VUI 202012/01 (por las
siglas en inglés de «variante en investigación, año 2020, mes 12, variante 01»).
Los análisis iniciales indican que la variante puede propagarse más fácilmente entre las personas. Se están llevando a cabo investigaciones para determinar si esta variante está asociada con algún cambio en la gravedad de los síntomas, la respuesta de los anticuerpos o la eficacia de la vacuna.
Por otra parte, también hay otra cepa, esta sudafricana, presente ya en 22
países, apareció el pasado mes de diciembre y se propaga un 50% más rápido.
No obstante, igual que ocurre con la británica, no causa una enfermedad más grave ni eleva el riesgo de mortalidad.
Algo similar ha ocurrido con la mutación detectada en la Amazonía. En la ciudad brasileña de Manaos un 76% de la población tenía anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en octubre tras haber sufrido la enfermedad. Y, sin embargo, la ciudad ha sufrido recientemente un repunte de casos, lo que indica que es probable que se estén produciendo reinfecciones.
La variante de Sudáfrica y la de Manaos tienen en común la mutación E484K, ha explicado el citado diario. Los científicos sospechan que este punto común es lo que les podría dar la habilidad de burlar el sistema inmunitario y, por consiguiente, hacer que la vacuna no tenga su efecto.
Otro aspecto importante, ha sido la complicidad de la Organización Mundial de la salud. Se dice que la inteligencia alemana asegura que China pidió a la OMS
que retrasara la advertencia global del brote de la COVID-19.
Por otra parte, los medios de comunicación siguen compartiendo noticias falsas y contradictorias sobre la realidad de la pandemia. Usando un lenguaje perverso con la intención de persuadir a la población, infundiendo temor y
pánico para que todos se queden en casa.
Ya hemos dicho que la pandemia ha sido un pretexto junto con la vacuna para establecer un control mundial sobre todas las personas. Además de servir para reducir la cantidad de la población.
Otro especto que está en juego, es libertad individual y la democracia de las naciones. El pasado año se produjeron varias manifestaciones en Alemania, la razón, estar en contra de las medidas restrictivas para frenar el avance del
Coronavirus.
Hace solo tres días en España, Miles se manifestaron en Madrid contra el
"timo" del coronavirus. Uno de los participantes lucía una pancarta con el lema "Coronatimo".
Lo cierto, es que la pandemia está logrando que poco a poco toda la
humanidad pierda la libertad y empecemos a ser ovejas de un gran rebaño.
Todo lo que está sucediendo en la actualidad, me hace recordar un texto bíblico que se encuentra en el evangelio de Juan capitulo ocho versículos treinta y uno y treinta y dos.
Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Permanecer en la palabra de Dios siendo un discípulo de Jesús nos ayuda a conocer la verdadera verdad de todas las cosas y nos ayuda a permanecer libres aun cuando los sistemas humanos nos quieran esclavizar con sus ideologías perversas y diabólicas.
¿Siento paz y libertad en medio de tanto temor e inseguridad?
¿Estoy dispuesto a servir al Señor a aquellos que más lo necesitan?
Señor, reconozco los tiempos que estoy viviendo, por eso quiero andar en el poder del Espíritu Santo