En la mayoría de nuestras naciones el aborto es legal. El aborto, como lo
presentan sus defensores, es el derecho que tiene la mujer de decidir si tiene
o no, un bebe que ya crece dentro de ella.
Detrás del aborto se esconde una malvada ideología que muchos desconocen.
A menor número de personas, mejor distribución de la riqueza. Y como los
pobres y enfermos son los que ‘no permiten’ esa adecuada distribución, optan
por la eliminación de los pobres y enfermos en lugar de erradicar la pobreza y
la enfermedad.
En 2017, el Departamento de Justicia de EE. UU. Anunció una investigación de
la corporación Planificación familiar y otras entidades involucradas en el
tráfico y venta de tejido fetal abortado. Dos empresas del sur de California ya
han admitido su culpabilidad por vender partes de cuerpos en los condados
de Planned Parenthood Orange y San Bernardino y, como resultado, fueron
cerradas.
Esta corporación no solo está en los Estados Unidos también están por todo
mundo camuflada detrás de otras instituciones como el Fondo de Población
de las Naciones Unidas, o la propia Organización mundial de la salud.
En toda Latinoamérica, cientos de miles de activistas portan pañuelos verdes
para mostrar su apoyo al derecho de la mujer para abortar. Defienden una
cultura de muerte e intereses malvados que para nada apoyan a la mujer y
mucho menos la vida.
Sin mencionar, que el 65% de las mujeres que abortan sufren estrés post
traumático con el riesgo de desarrollar depresión clínica.
Un ejemplo claro, es que organizaciones de derechos reproductivos piden que
la interrupción del embarazo se garantice como un servicio esencial de salud
en medio de la pandemia. Siendo esta petición, un gran cinismo, ya que
mientras cientos de miles de personas luchan por su vida contra el coronavirus, estas
instituciones dan muerte a bebes
¿Cuál es nuestra misión como cristianos? Nuestra misión es ser sal y luz en
medio de la oscuridad.
Lamentablemente, en muchas de nuestras naciones, ni siquiera condenamos
la práctica del aborto. Unas veces por miedo y otras por conveniencia,
escudándonos detrás de la falacia que debemos someternos a las autoridades
del gobierno.
La palabra de Dios nos enseña en libro de Éxodo capitulo veinte, versículo
trece, No matarás.
¿Estoy defendiendo los principios de Dios por encima de los principios de la
agenda del anticristo?
¿Estoy defendiendo el derecho a vivir por encima de la cultura de muerte que
nos quieren imponer?
Señor, quiero defender tus principios y la verdad de tu palabra, muéstrame las
estrategias que debo implementar para seguir defendiendo la vida antes que la
muerte.