¿El señor contesta todas las oraciones? Por supuesto que sí. Dios siempre
contesta todas nuestras oraciones.
Lo que sucede, es que nuestras peticiones a Dios están cargadas de mucho
egoísmo e injustica. Tal vez no nos damos cuenta, pero así es.
Todo tiene que ver conmigo y mis intereses, muy pocas veces en nuestras
oraciones buscamos que se haga su voluntad.
Casi siempre, queremos imponer nuestros criterios, ideas y sugerencias ante un
Dios santo, sabio y perfecto.
Otro aspecto importante, es cuando recibimos una respuesta que no estábamos
esperando, esperábamos un sí y Dios como respuesta dijo no.
En esta situación, es donde nuestro carácter es probado. En muchas ocasiones
optamos con seguir haciendo nuestra voluntad a pesar de las consecuencias.
En la segunda carta, que Pablo le escribe a los corintios, en los versículos del
siete al nueve le comparte un testimonio acerca de una oración que le
hizo al Señor. Y les dice:
Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una
espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que
me atormentara. Tres veces le rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo:
«Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad».
Todas las pruebas, tienen un propósito incluido, en el caso de Pablo, Dios
permitió este aguijón en su carne, para evitar que se volviera presumido por las
revelaciones que había recibido.
No siempre recibiremos un sí como respuesta, pero siempre, tendremos al Señor pastoreándonos
en todos los momentos.
¿Estoy actuando en rebeldía por no estar de acuerdo con una respuesta de Dios?
¿Qué actitud estoy teniendo ante la adversidad?
Señor, te amo, no importa si recibo un no como respuesta.