Después de mucho tiempo, estoy de regreso, aunque un poco resfriado.
Hoy quiero que me acompañes a conocer a alguien que se cambió de nombre por ambición, traicionando a su pueblo y exponiéndose a nunca poder alcanzar el perdón, pero encontró un tesoro lo suficientemente valioso como para deshacerse de todo lo que había perseguido.
La historia de Leví: en que tuvo la oportunidad de caminar con el rayo de sol de luz profetizado en Isaías.