Jesús a través de sus palabras, acciones y estilo de vida, nos ha revelado al Padre; su presencia novedosa, por medio de su Espíritu, sigue alentando en nuestros corazones el mismo fuego que nos deja su existencia. En medio de este confinamiento, las obras de Jesús, hoy y siempre, quieren alentarnos en la esperanza, fortalecernos en medio de la angustia y devolvernos el horizonte de vida, centrado en el amor.