Hay una palabra que describe, la noche que Él vino: común. El cielo era común. Una brisa ocasional agitaba las olas y enfriaba el aire. Las estrellas eran diamantes que relucían sobre un terciopelo negro. Y Dios danzó en medio de lo común. Y esa noche bailó un vals. La noche dejo de ser común y se dio un mensaje que dio paz al corazón del hombre.