Volvemos con uno de nuestros clásicos: las pelis mediocres de Netflix. En esta ocasión, película de Michael Scott (en serio), director especializado en comedias de Navidad, y varias estrellas que apuntaban fuerte, pero se apagaron rápido (ejem, Camila Mendes, ejem), nos traen un thriller con menos giros que una pista de Drag racing.
¡QUE DISFRUTÉIS!